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    De.licio.us

    REFRANES QUE EMPIEZAN POR LA -E

    Por marsim (20/09/2007 - 09:55) |

    Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.

    Échalas del tuyo que con el aire no se oye.

    El agua de San Juan quita aceite, vino y pan.

    El agua fresca se bebe en jarro.

    El agua para los bueyes y el vino para los reyes.

    El amo imprudente hace al mozo negligente.

    El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.

    El amor da al necio osadía y entendimiento.

    El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.

    El amor de los gatos, a voces y por los tejados.

    El amor destierra la vergüenza.

    El amor entra con cantos, y sale con llantos.

    El amor entra por los ojos.

    El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.

    El amor es de hermano, y no de señor.

    El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.

    El amor no quiere consejo.

    El amor presencia quiere, y sin ella, pronto muere.

    El amor primero es el único verdadero.

    El amor vive en presencia y muere en ausencia.

    El amor y el buñuelo, han de comerse en caliente.

    El amor y el reinar, nunca admiten compañía.

    El amor y el vino sacan al hombre de tino.

    El amor y la fe, en las obras se ven.

    El amor y la luna se parecen, menguan cuando no crecen.

    El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.

    El amor, unas veces soñador y otras volador.

    El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.

    El año que es de leche, hasta los machos la dan.

    El aragonés fino después de comer tiene frío.

    El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.

    El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.

    El avariento nunca está contento.

    El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.

    El ave que vuela, a la cazuela.

    El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.

    El bien viene andando, pero el mal volando.

    El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.

    El blanco es el color que se ensucia más fácilmente.

    El borracho, aunque turbio, habla claro.

    El buen garbanzo y el buen ladrón, de Fuentesauco son.

    El buen mosto sale al rostro.

    El buen paño en el arca se vende.

    El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.

    El buen vino de ha de beber en cristal fino.

    El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.

    El buey lerdo bebe el agua turbia.

    El buey no es de donde nace, sino de donde pace.

    El buey suelto, bien se lame.

    El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.

    El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.

    El caballo y la mujer, a ojo se han de tener.

    El caldo, en caliente; la injuria, en frío.

    El can en agosto, a su amo, vuelve el rostro.

    El canal del Manzanares, pocos barcos saca a mares.

    El cantar, alegra el trabajar.

    El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.

    El casado casa quiere.

    El catalán de piedras hace pan.

    El cebo es el que engaña, no la caña.

    El cerebro es embustero; el corazón verdadero.

    El cobarde vive, el valiente muere.

    El comer y el rascar, todo es empezar.

    El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.

    El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.

    El corazón no habla, más adivina aunque calla.

    El dar es honor; el pedir, dolor.

    El demonio y las mujeres siempre se entretienen.

    El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.

    El día para el trabajo; la noche para el descanso.

    El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.

    El día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.

    El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.

    El dinero del mezquino anda dos veces el camino.

    El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.

    El dinero del pobre, va dos veces a la plaza.

    El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.

    El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.

    El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.

    El gañán y el gallo, de un año.

    El gato escaldado, del agua fría huye.

    El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.

    El gusto se rompe en géneros.

    El hábito no hace al monje.

    El hambre aguza el ingenio.

    El hambre es muy mala consejera.

    El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.

    El hijo de erizo con púas nace.

    El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.

    El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.

    El hombre donde nace, el buey donde pace.

    El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.

    El hombre pone, y la mujer dispone.

    El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.

    El hombre reina y la mujer gobierna.

    El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.

    El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.

    El ignorante y el ciego caminan a tiento.

    El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.

    El jefe siempre tiene razón.

    El joven armado y el viejo arrugado.

    El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.

    El lechón de un mes, y el pato, de tres.

    El levante las mueve y el poniente las llueve.

    El lobo, harto de carne, métese a fraile.

    El loco, por la pena es cuerdo.

    El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.

    El mal ajeno no cura el mío.

    El mal año entra nadando.

    El mal caldo, hirviendo y siplando.

    El mal cobrador hace mal pagador.

    El mal de vientre no se cura con agua caliente.

    El mal entra como loco, y sale poco a poco.

    El mal llama al mal.

    El mal para quien lo fuere a buscar.

    El mal que no tiene cura, es locura.

    El mal trago pasarlo pronto.

    El mandar no admite par.

    El marido celoso nunca tiene reposo.

    El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.

    El mejor escribano echa un borrón.

    El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.

    El mejor premio es merecerlo.

    El mejor cazador, miente más que caza.

    El melón y el casamiento, han de ser de acertamiento.

    El melón y la mujer difíciles son de entender.

    El melón y la mujer, malos son de conocer.

    El melón, calado, y el amigo, bien probado.

    El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.

    El muerto al hoyo y el vivo al bollo.

    El muerto al pozo, y el vivo al gozo.

    El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.

    El muerto y el convidado, a los tres días apestan.

    El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.

    El mundo es un tira y afloja, y para que unos rías, otros lloran.

    El novio y el pez, frescos han de ser.

    El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.

    El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.

    El ojo del amo engorda el caballo.

    El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.

    El pan ajeno hace al hijo bueno.

    El pan sin ojos, y el queso con ellos.

    El perro del hortelano, ni come ni deja comer al amo.

    El perro viejo, si ladra, da consejo.

    El pescador de caña, más come que gana.

    El pescar con caña, requiere paciencia y maña.

    El pez grande se come al chico.

    El pez, por su propia boca muere.

    El pobre es rumboso; el rico roñoso.

    El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.

    El primer automóvil es como el primer hijo.

    El prometer no empobrece, el dar es lo que aniquila.

    El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.

    El puerco y el noble, por la casta se conocen.

    El puro y la mujer, acertar y no escoger.

    El que a buen árbol se arrima, buena sangre le cobija.

    El que a hierro mata, a hierro muere.

    El que a la bestia le hace mal, es más bestia que el animal.

    El que a la tienda va y viene, dos cosas mantiene.

    El que a los cuarenta no atura, y a los cincuenta no adivina, a los sesenta desatina.

    El que a mi casa no viene, de la suya me echa.

    El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.

    El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.

    El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.

    El que acaba primero, le ayuda a su compañero.

    El que aconseja, no paga.

    El que al cielo escupe a la cara le cae.

    El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.

    El que algo quiere, algo le cuesta.

    El que ama a una casada, puede morir de cornada.

    El que ama el peligro, en él perece.

    El que ama, teme.

    El que anda en silencio, cazar espera.

    El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.

    El que asno nace, asno se queda.

    El que avisa no es traidor.

    El que bien huele, mal hiede.

    El que bien lo sabe, pronto lo reza.

    El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.

    El que bruto entra, bruto se ausenta.

    El que busca , encuentra.

    El que buen salto da, a sus pies se atiene.

    El que busca las escogidas, se queda con las raídas.

    El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.

    El que calla, no dice nada.

    El que calla, otorga.

    El que callar no puede, hablar no sabe.

    El que camina, no estorba.

    El que canea, no calvea.

    El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.

    El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.

    El que come poco y bien, vive mucho y mejor.

    El que come solo, muere solo.

    El que come tierra, carga su terrón.

    El que come y canta, pronto se atraganta.

    El que come y deja, dos veces pone la mesa.

    El que come y no da, atragantado morirá.

    El que compra paraguas cuando llueve, valiendo sólo seis le cobrarán nueve.

    El que compra y miente en su bolso lo siente.

    El que con cojos anda se llama bastón.

    El que con locos anda, a aullar se enseña.

    El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.

    El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.

    El que con niños se acuesta, orinado se levanta.

    El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.

    El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.

    El que con tontos anda es por sacarles la pasta.

    El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.

    El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.

    El que cree en la astrología, se amarga todos los días.

    El que cuida la higuera, comerá de su fruto.

    El que da lo que tiene, no está obligado a dar más.

    El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro y la amistad de su dueño.

    El que da porque le den, engañado debe ser.

    El que da y quita, con el diablo se desquita.

    El que da, recibe.

    El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.

    El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.

    El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.

    El que de joven corre, de viejo trota.

    El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.

    El que de joven no trotea, de viejo galopea.

    El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.

    El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.

    El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.

    El que de nada sabe, de todo se unta.

    El que de pequeño come perdices, de viejo caga las plumas.

    El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.

    El que de veras quiere dar, no ofrece.

    El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.

    El que deja una herencia, deja pendencias.

    El que dice la verdad, ni peca ni miente.

    El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.

    El que dice tener  palabra, al final no te cumple nada.

    El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.

    El que es de tu profesión, es tu perdición.

    El que es exagerado, siempre queda mal parado.

    El que espera, desespera.

    El que esperar puede, alcanza lo que quiere.

    El que está a las duras, está a las maduras.

    El que está bien y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.

    El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

    El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá conque pagar.

    El que fua a Sevilla perdió su silla.

    El que guarda, siempre tiene.

    El que ha naufragado teme a la mar aún calmado.

    El que ha sido cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien sabe.

    El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.

    El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.

    El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.

    El que habla es el que peca.

    El que la deba, que la pague.

    El que la sigue, la consigue.

    El que lejos va a casar, o va engañado o va a engañar.

    El que llama a un abogado es que ha matado o mucho a robado.

    El que madruga, es sereno.

    El que manda y se equivoca, vuelve a mandar.

    El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.

    El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.

    El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.

    El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.

    El que mucho abarca, poco acaba.

    El que mucho abarca, poco aprieta.

    El que mucho corre, pronto para.

    El que mucho duerme, poco vive.

    El que mucho habla, mucho yerra.

    El que mucho ofrece, poco da.

    El que muere, se libra de lo que debe.

    El que nace barrigón es inútil   que lo fajen.

    El que nace para burro, de pequeño ya tiene orejas.

    El que nace para maceta, no pasa del balcón.

    El que nace para monje, del cielo le cae el hábito.

    El que nace para rey, del cielo le cae la yunta.

    El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.

    El que nada no se ahoga.

    El que nada sabe, nada tiene.

    El que nada sabe, de nada duda.

    El que no ama, no se desilusiona.

    El que no anda, no tropieza.

    El que no ayuda, estorba.

    El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.

    El que no es agradecido, no es bien nacido.

    El que no llora, no mama.

    El que no mira adelante, atrás se queda.

    El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.

    El que no ioye consejo, no llega a viejo.

    El que no pierde, algo gana.

    El que no se  consuela, es porque no quiere.

    El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.

    El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.

    El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.

    El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.

    El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.

    El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.

    El que paga. descansa y el que cobra, también.

    El que parte y reparte, se queda con la mejor parte.

    El que peca de modesto, es tirado en un cesto.

    El que pega primero, pega dos veces.

    El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.

    El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.

    El que pide lo justo, recibe migajas.

    El que pide y no da, siempre algo tendrá.

    El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.

    El que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame.

    El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.

    El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.

    El que presume de honrado, presume de desgraciado.

    El que quiera peces que se moje el culo.

    El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.

    El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.

    El que ríe el último, ríe mejor.

    El que roba a un ladrón, tiene cien años de perdón.

    El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.

    El que sane guardar un secreto es porque está muerto.

    El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.

    El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.

    El que se enfada en la boda, la pierde toda.

    El que se escusa, se acusa.

    El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.

    El que se pica, ajos come.

    El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.

    El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.

    El que siembra odio, cosecha tempestades.

    El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.

    El que te presta oídos es porque también quiere hablar.

    El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.

    El que tiene padrino es el que se bautiza.

    El que tiene tienda, que la atienda, y sino que la venda.

    El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.

    El que va a la romería, se arrepiente todo el día.

    El que viejo se casa, mal lo pasa.

    El que vive de favores, sirve a muchos señores.

    El que vive de idealismos, muere de pesimismos.

    El que vive de prestado, algún día es encuerado.

    El saber no ocupa lugar.

    El sabio calla, el tonto otorga.

    El saco del jugador, no necesita atador.

    El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.

    El sólo querer es medio poder.

    El sordo no oye, pero compone.

    El tiempo aclara las cosas.

    El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.

    El tiempo todo lo alcanza,  a la corta o a la larga.

    El tiempo todo lo cura.

    El tiempo vuela, que se las pela.

    El tonto y el mezquino andan dos veces el mismo camino.

    El toro y el melón, como salen, son.

    El toro y el vegonzoso, poco duran en el coso.

    El último mono es el que se ahoga.

    El uso hace diestro, y la destreza maestro.

    El vago trabaja doble.

    El valiente vive hasta que el cobarde quiere.

    El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.

    El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.

    El zorro viejo huele a trampa.

    En abril, lluvias mil, y todas caen en un barril.

    En agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.

    En boca cerrada no entran moscas.

    En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.

    En buen año o en malo, no dejes la harina en el salvado.

    En cada refrán tienes una verdad.

    En casa como porquero, y en la calle, caballero.

    En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.

    En casa de Manuel, él es ella y ella es él.

    En casa de Margarita, ella pone y ella quita.

    En casa de mujer rica, ella manda y ella grita.

    En casa del abad, comer y llevar.

    En casa del capellán, no falta nunca el pan.

    En casa del herrero, cuchillo de palo.

    En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.

    En casa del jabonero, el que no cae resbala.

    En casa llena, sienta bien la torta ajena.

    En casa sin mujer, no te podrías valer.

    En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.

    En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.

    En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.

    En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.

    En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.

    En el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

    En el pecado llevará la penitencia.

    En el tono que canta el abad, le responde el sacristán.

    En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.

    En febrero busca la sombra el perro.

    En la forma de sujetar la sartén, se conoce al cocinero.

    En la mesa y en el juego, se conoce ala caballero.

    En la siesta y en el juego, se conoce al caballero.

    En la variedad está el gusto.

    En las cuestas arriba queiro mi burro, que las cuestas abajo, bien me las subo.

    En las damas el desdén, es algo que parece bien.

    En los grandes aprietos, crece el entendimiento.

    En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.

    En martes, ni te cases ni te embarques.

    En muerte y en boda verás quien te honra.

    En perro flaco, todo son pulgas.

    En quien nada sabe, pocas dudas caben.

    En todas partes cuecen habas, y en mi casa a calderadas.

    Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.

    Entre dimes y diretes, bien harás si no te metes.

    Entre dos amigos, un notario y dos testigos.

    Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.

    Entre dos que se quieran, con uno que coma basta.

    Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.

    Entre padres y hermanos, no metas tú las manos.

    Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.

    Entre reventar y peer, ¿qué duda puede haber?

    Entre santa y santo, pared de cal y canto.

    Entre sastres, no se pagan hechuras.

    Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.

    Entre todos la mataron, y ella sola se murió.

    Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.

    Éramos pocos y parió la abuela.

    Eres más gandul que la chaqueta de un guarda.

    Eres más largo que un día sin pan.

    Eres más lento que el caballo del malo.

    Eres más lento que un caracol artrítico.

    Eres más torpe que un gusano con guantes.

    Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.

    Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.

    Es más larga que la cuaresma.

    Es mejor mala avenencia que buena sentencia.

    Es mejor un buen rumor que una mala noticia.

    Esperando marido caballero, lléganme las tetas al braguero.

    Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.

    Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.

    Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.

    Esconder la ignorancia es hacerla crecer.

    Escrita la carta, mensajero nunca falta.

    Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.

    Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a  lo mío, yo.

    Estornudos y frailes, salen a pares.

    Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.

    REFRANES QUE EMPIEZAN POR LA -D

    Por marsim (19/09/2007 - 19:53) |

    Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.

    Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato

    Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.

    Dádivas quebrantan peñas.

    Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.

    Da lo tuyo antes de morir, y disponte a sufrir.

    Da una sola campanada, pero que sea sonada.

    Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.

    Da y ten, y harás bien.

    Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.

    Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.

    Dádiva de lo mal ganado, no la recibe dios con agrado.

    Dádiva de ruin a su dueño parece.

    Dais por Dios al que tiene más que vos

    Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.

    Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.

    Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.

    Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.

    Dame dinero y no consejos.

    Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.

    Dame pan y dime tonto.

    Dame que elegir y me darás que sufrir.

    Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.

    Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.

    Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.

    Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.

    Dan pañuelos a quién no tienen narices.

    Dando al diablo el hato y el garabato.

    Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.

    Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.

    Dando y tomando, no cabe engaño.

    Dañada una pera, dañadas sus compañeras.

    Daño es ser engañado una vez, dos,necedad es.

    Daño merecido, no agravia.

    Daños, engaños ydesengaños, frutos son de los años.

    Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.

    Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.

    Dar el consejo y el remedio, favor completo.

    Dar gato por liebre, no sólo en las ventas suele verse.

    Dar para recibir, no es dar sino pedir.

    Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.

    Dar una en el clavo y ciento en la herradura.

    Dar y tejer es buen saber.

    Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.

    Darle castañas al castañero, tiene salero.

    Date a deseo y olerás a poleo.

    Date buena vida, temerás más la caída

    Date prisa, pero no corras.

    De abundancia del corazón, habla la lengua.

    De airado a loco, va muy poco.

    De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.

    De alcalde a verdugo, ved como subo.

    De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.

    De amigo a amigo, la sangre en el ojo, el culo en remojo.

    De aquellos polvos, vienen estos lodos.

    De aquí a cien años, todos calvos.

    De arriero a arriero no pasa dinero.

    De baños y de cenas están las sepulturas llenas.

    De broma en broma, la verdad se asoma.

    De buen chaparrón, buen remojón.

    De buena casa, buena brasa.

    De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.

    De buenas intenciones, está empedrado el infierno.

    De caballo de regalo a rocín de molinero.

    De carbonero mudarás, pero de ladrón no sañdrás.

    De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.

    De casa ruín nunca buen aguinaldo.

    De casta le viene al galgo, tener el rabo largo.

    De Castilla el trigo, pero no el amigo.

    De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.

    De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.

    De comerciar a robar, poco va.

    De cornada de burro, no vi morir a ninguno.

    De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.

    De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.

    De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.

    De cuero ajeno, correas largas.

    De descansar, nadie murió jamás.

    De desgraciados está el mundo lleno.

    De día beata, de noche gata.

    De día no veo y de noche me espulgo.

    De diestro a diestro, el más presto.

    De dinero y de bondad, quita siempre la mitad.

    De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.

    De Dios hablar, y del mundo obrar.

    De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.

    De donde no hay, no se puede sacar.

    De donde vino el asno, vendrá la albarda.

    De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.

    De dos que pleitan, otros se aprovechan.

    De enero a enero, el dinero es del banquero.

    De esta capa nadie se escapa.

    De esta vida sacarás, lo que disfrutes nada más.

    De esto que no cuesta, llenemos la cesta

    De floja tierra, nunca abundante cosecha.

    De fuera venga quien la tea nos tenga.

    De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.

    De grano en grano, llena la gallina el buche.

    De higos a brevas, larga las lleva.

    De hombres bien nacidos es ser agradecidos.

    De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.

    De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.

    De la boca del ladrón, todos lo son.

    De la calle vendrá, quien de tu casa te echará.

    De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.

    De la cuchara a la boca, se cae la sopa.

    De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.

    De la mala mujer no te guíes, y de la mala no te fíes.

    De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.

    De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.

    De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.

    De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.

    De la mujer y el dinero, no te burles caballero.

    De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.

    De las ciencias y las artes, sólo es enemigo el ignorante.

    De las palabras, no el sonido sino el sentido.

    De la panza sale la danza.

    De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.

    De lo bonito a lo bueno, hay trecho.

    De lo bueno, el mundo debería estar lleno.

    De lo perdido, lo que aparezca.

    De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.

    De lo que come el grillo, poquillo.

    De lo que más te salga al paso, no hagas caso.

    De lo que no cuesta, llena la cesta.

    De lo que no veas, ni la mitad te creas.

    De lo que pensé para mí, a nadie cuenta dí.

    De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.

    De lo que se come se cría. Y criadillas comía.

    De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.

    De lo que te han dado, da algo al necesitado.

    De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.

    De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.

    De los escarmentados surjen los avisados.

    De los hombres se hacen los obispos.

    De mala ropa no sale un buen traje.

    De malas tripas, malas morcillas.

    De médico, poeta y loco, todos tenemos un poco.

    De marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.

    De mercader a ladrón, un escalón.

    De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.

    De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.

    De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.

    De necios es huir de consejos.

    De ninguno has de decir lo que de ti no quisieras oir.

    De noche todos los gatos son pardos.

    De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.

    De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.

    De ovejas blancas, nacen corderos negros.

    De padre carpintero, hijo zoquete.

    De padres cantores, hijos jilgueros.

    De persona palabrera, nunca te creas.

     De pico, todos somos ricos.

    De poder a poder, me acuesto con mi mujer.

    De poniente, ni viento ni gente.

    De pregonero a verdugo, mirad como subo.

    De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.

    ¿De que te ríes, tonto? De ver reír a otro tonto.

    De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.

    De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.

    De quien habla a tiento, disparates sin cuento.

    De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.

    De refranes y cantes, tiene el pueblo mil millares.

    De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.

    De ruin madera, no harás buena mesa.

    De sabio hace gala quien no se admira de nada.

    De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.

    De saltamontes a chicharra poco marra.

    De sólo aire no vive nadie.

    De suerte contentos, uno de cientos.

    De tal árbol tal madera.

    De tal árbol tal astilla.

    De tal palo, tal astilla

    De tales devociones, tales costurones.

    De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.

    De tierra de alacranes, pocos panes.

    De tus herederos, sé tu el primero. 

    De tus hijos sólo esperes lo que con tu padre hicieres.

    De un árbol, una rama y mejor desgajada.

    De un juez prevaricador nos libre el Señor.

    De un mal nacen siete, cuando no veinte.

    De un peligro, con otro me libro.

    De una gota de un tintero !Cuánto malo y cuánto bueno!

    De una mentira, ciento se derivan.

    De usar y abusar, hay el canto de un real.

    De valientes y tragones, están llenos los panteones.

    De verde claro a amarillo, va poquillo.

    De vino aguado o agua envinada, no me des nada.

    Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.

    Decir, dice cualquiera; hacer sólo el que lo sepa, quiera y pueda.

    Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.

    Decir refranes, es decir verdades.

    Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.

    Deja al que está muriendo, y acude a la que está pariendo.

    Deja la cama al ser de día, y vivirás con alegría.

    Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.

    Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.

    Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.

    Del agenciosos se hace el caudaloso.

    Del agua mansa se asombra el perro.

    Del agua vertida, la que pueda ser recogida.

    Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.

    Del árbol caído, todos hacen leña.

    Del árbol caído, todos hacen su asiento.

    Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.

    Del buen vecino sale el buen amigo.

    Del cuerdo al loco, media muy poco.

    Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.

    Del dicho al hecho hay un buen trecho.

    Del favor nace el ingrato.

    Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.

    Del joven voy, del viejo vengo.

    Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.

    Del necio, a veces, buen consejo.

    Del ocio nace el feo negocio.

    Del que jura, teme la impostura.

    Del que más ayudas, recibirás las puyas.

    Del reir viene el gemir.

    Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.

    Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.

    Delante hago acato y por detrás al rey mato.

    Dentro de cien años, todos calvos.

    Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.

    Desde chica, la ortiga pica.

    Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.

    Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.

    Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.

    Desde torre o azotea, bien se otea.

    Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.

    Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.

    Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.

    Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.

    Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.

    Despacio al pensar y pronto al ejecutar.

    Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.

    Después de comer, duerme la siesta; y pasea después de la cena.

    Después de la liebre ida, palos a la cama.

    Después de la risa viene el llanto.

    Después de la tempestad, viene la calma.

    Después de lo hecho, todos dan consejo.

    Después de perdido el barco, todos son pilotos.

    Después de verme robado, compré un candado.

    Después del burro muerto, la cebada al rabo.

    Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.

    Desvélate por saber y trabaja por tener.

    Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.

    Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

    Deuda pagada, otra empezada.

    Deuda real, se cobra tarde y mal.

    Deudas tengamos, pero amigos seamos.

    Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.

    Día nublado engaña al amo y al criado.

    Diablo te hiciste, porque padre no tuviste.

    Días y ollas hacen grandes obras.

    Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".

    Dicen que es malo llegar a viejo, pero es peor no llegar a serlo.

    Dicen que la educación se mama.

    Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.

    Dichoso Adán que no tuvo suegra.

    Dijo la rana a la liebre: quita de ahí so valiente.

    Dijo la sartén al cazo: !apártate gorrinazo que me tiznas!

    Dijo mi padre que porfiase, pero que no apostase.

    Dijo un asbio doctor que sin cielos no hay amor.

    Dime caldero, que el caldero me llevo.

    Dime con quien andas y te diré quien eres.

    Dime de que presumes y te diré de que careces.

    Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.

    Dime matagatos, que he matado un gato.

    Dinero de canto, se va rodando.

    Dinero ten, y a todo parecerá bien.

    Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.

    Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.

    Dios aprieta pero no ahoga.

    Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.

    Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.

    Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.

    Dios da frío según la ropa.

    Dios da mocos a quien no tiene pañuelos.

    Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.

    Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.

    Dios le da legañas al que no tiene pestañas.

    Dios lo da y el diablo lo guisará.

    Dios lo hace, y El sabe porque lo hace.

    Dios los cría y ellos se juntan.

    Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.

    Dios retarda ja justicia, pero no la olvida.

    Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.

    División y destrucción, hermanas gemelas son.

    Doctor que cura a sus enfermos no hace carrera ni dineros.

    Donde bien me va, allí mi patria está.

    Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.

    Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.

    Donde el corazón se inclina, el pie camina.

    Donde entra el beber, sale el saber.

    Donde falta la previsión, faltará provisión.

    Donde fueres, haz lo que vieres.

    Donde fuerzas no bastan, baste la maña.

    Donde hay carne, hay hermosura.

    Donde hay gallo, no canta gallina.

    Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.

    Donde hay yeguas, potros nacen.

    Donde hubo un gran mal, queda señal.

    Donde humo sale, fuego hay.

    Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.

    Donde las dan las toman, y callar es bueno.

    Donde las dan las toman.

    Donde las dejan, las cobran.

    Donde lo hay, se gasta.

    Donde menos se piensa, salta la liebre.

    Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.

    Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.

    Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.

    Donde reina la ilusión, ciega la pasión.

    Donde una cabeza grana, otra es vana.

    Donde va el mar, que vayan las arenas.

    Donde va el perrito, va el gatito.

    ¿Dónde vas Vicente?, donde va la gente.

    Dos agujas no se pinchan.

    Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.

    Dos cuervos no se sacan los ojos.

    Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.

    Doshijas y una madre, tres diablos para un padre.

    Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.

    Dos negaciones afirman, pero tres no confirman.

    Dos no riñen si uno no quiere.

    Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.

    Dos que duermen en un colchón, se vuelven de la misma opinión.

    Dos veces olla al día, el caldo amargaría.

    Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.

    Dueña que mucho mira, poco hila.

    Duerme el leal lo que al traidor le place.

    Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.

    Durmiendo es, y me canso, ¿que no sería trabajando?.

     

    REFRANES QUE EMPIEZAN POR LA -C

    Por marsim (19/09/2007 - 19:52) |

    Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.

    Caballito de cartón, ni andante, ni galopante, ni trotón.

    Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.

    Caballo ajeno, ni come ni se cansa.

    Caballo alquilado, nunca cansado.

    Caballo bonito, corto y gordito.

    Caballo corredor, no ha menester espuela.

    Caballo corredor, pronto se cansa.

    Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.

    Caballo hermoso, de potro sarnoso.

    Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.

    Caballo que alcanza, pasar querría.

    Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.

    Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.

    Caballo que no sale del establo, siempre relincha.

    Caballo que vuela, no necesita espuela.

    Cabello luengo y corto seso.

    Cabellos y cantar, no es buen ajuar.   

    Cabeza calva, peinada antes del alba.

    Cabeza grande, poco seso y mucho aire.

    Cabeza loca no quiere toca.

    Cabezas grandes, talento chico.

    Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.

    Cacarear y no poner huevos no es nada bueno.

    Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.

    Cada altar tiene su cruz.

    Cada bota huele al vino que tiene.

    Cada campana suena según el metal del que está hecha.

    Cada cual echa sus cuentas, y unas veces falta y otras acierta.

    Cada cual en su casa y Dios en la de todos.

    Cada cual huele al vino que tiene.

    Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.

    Cada cual es dueño de su miedo.

    Cada cuba huele al vino que lleva.

    Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.

    Cada día gallina, amarga la cocina.

    Cada día que amanece el número de tontos crece.

    Cada día un grano pon, y harás un montón.

    Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.

                  Cada gorrión tiene su corazón.

    Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.

    Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.

     Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.

     Cada loco con su tema.

     Cada maestrillo tiene su librillo.

        Cada mochuelo, a su olivo.

        Cada moneda tiene dos caras.

        Cada ollero alaba su puchero.

        Cada oveja con su pareja.

        Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.

        Cada quien, con su cada cual.

        Cada quien puede hacer de su culo un candelero.

        Cada uno como pueda s